variantes

A partir del primer caso de coronavirus y durante toda la pandemia fueron descritas y reconocidas distintas variantes de COVID-19 globalmente.

¿Qué es una variante en los virus?

Los virus expresan genes que constantemente mutan durante las replicaciones dadas cuando alguien se infecta.

Estas mutaciones modifican la estructura del virus y hacen que se adapte a una nueva composición, creando así las variantes.

Cuando se acumula un número considerable de variantes dentro del huésped capaces de producir la enfermedad, se les reconoce como cepa.

Las variantes son caracterizadas por tener rasgos distintos a los vistos en el virus principal.

De este modo, pueden diferenciarse por mayor o menor riesgo de virulencia, provocar síntomas más severos o no hacerlo, e inclusive evadir las vacunas.

Por parte de la COVID-19, se tiene registro de 7 variantes confirmadas y 7 más bajo vigilancia, siendo la variante delta y ómicron las más llamativas por sus peculiares características.

Variante Delta: Así comenzaron las alarmas

Las primeras impresiones de esta variante surgieron en India durante los últimos meses del 2020.

Reconocida por los científicos como B.1.617.2, fue capaz de superar a sus antecesores alfa y beta en cuestión de sintomatología.

La variante delta se relaciona con una mayor tasa de infecciones y propagación en comparación con las demás formas de la COVID-19. 

Asimismo, es capaz de provocar peores estados de salud en los infectados y por consiguiente, decesos.

La sintomatología asociada con la variante delta resalta la elevación de la tensión arterial, disminución de oxígeno y pérdida del gusto y olfato.

Por fortuna las vacunas contra COVID-19 ya aprobadas le hacen frente a esta variante, aún así, es importante mantener las medidas de sanidad.

Variante Ómicron: Menos letal pero igual de importante

También conocida como B.1.1.529, descrita recientemente y confirmada en noviembre del 2021 en diversos países.

Esta variante no mantiene una letalidad tan alta como la delta, y tampoco es más letal que las demás variantes de COVID-19.

Por lo visto, los síntomas provocados no se diferencian de los otros tipos de SARS-CoV-2. 

A pesar de ello, se tienen estudios que demuestran malestares característicos.

Destacando la confusión mental así como la falta de apetito en casos ocasionados por la variante ómicron.

Similar a la variante delta, responde bien ante sujetos inmunizados contra COVID-19, facilitando el tratamiento y curación.

El resto de variantes: Alpha, Beta y Gamma, Lambda y Mu, entre otros

Como se comentó anteriormente, existen 7 variantes confirmadas y 7 más en vigilancia.

Las variantes restantes ya confirmadas representan el conjunto de cepas esparcidas por el mundo y que se sabe provocan la infección.

Por dicha razón, presentan características que afectan la transmisión del virus, la replicación, severidad y eficacia de las vacunas.

  • Alpha: B.1.1.7.
  • Beta: B.1.351.
  • Gamma: P.1.
  • Lambda: C.37.
  • Mu: B.1.621.

Mientras que las que están bajo vigilancia han presentado mutaciones evidentes en su genoma y pueden o no ser problemáticos en el futuro.

Estos no tienen un nombre designado y solamente se describen por su linaje, en este caso son:

  • AZ.5.
  • C.1.2.
  • B.1.617.1.
  • B.1.526.
  • B.1.525.
  • B.1.630.
  • B.1.640.

¿Puede identificarse una variante de acuerdo con los signos y síntomas?

Hasta cierto punto, sí. Si bien la severidad de la enfermedad depende mucho del estado de salud del infectado, debemos destacar que algunas cepas son respaldadas por sus síntomas asociados.

De la misma forma que las enfermedades bacterianas y virales pueden diferenciarse por manifestaciones clínicas y físicas, también es posible hacerlo cuando existen variantes de una sola enfermedad.

Los síntomas generales provocados por la COVID-19 se asemejan a los presentados en el resfriado común.

Sin embargo, el tiempo de duración, características específicas y antecedentes ayudan a diferenciar una de otra.

Las vacunas contra las distintas variantes

Por ahora, ninguna variante ha podido derrocar a las vacunas aprobadas de emergencia por la FDA.

Esto no quiere decir que las vacunas sean capaces de combatir las probables variantes del futuro.

En realidad es incierto, pues las mutaciones deben ser muy minuciosas para generar resistencia contra alguna de las vacunas de COVID-19.

De parte de Grupo PTM PACS y Teleradiología recomendamos mantenerse informados y serenos ante las nuevas cepas de coronavirus. 

Recordar que la vacunación y las medidas de sanidad juegan un papel importante en la actualidad y más ante casos de alarma.

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