Una vacuna prometedora para la prevención del cáncer de mama

¿Porqué la prevención del cáncer de mama?

Muchas mujeres mueren cada año debido a enfermedades prevenibles, la principal causa de muerte en mujeres hoy es el cáncer de mama, y la prevención es la mejor manera de salvar vidas. Ya que el cáncer de mama actualmente es la neoplasia con más recurrencia en la vida de la mujer, de acuerdo a un estudio de la Clínica Mayo. Se estima que tratar el cáncer de mama en sus fases iniciales, reduce la mortalidad en un 500%.

Es importante conocer la estadística de casos y además reconocer cómo afecta a la vida de la paciente que lo presenta, lamentablemente por su alto índice de mortalidad, esta enfermedad tiende a ser difícil de tratar, se puede tener como ejemplo las estadísticas del 2018, año en el que se diagnosticaron aproximadamente 2,9 millones de casos de carcinoma mamario a nivel mundial y que, alrededor del 30 % de ese valor, se registraron como defunciones.

Sin embargo, esta estadística de defunciones varía dependiendo la fase en la que se encuentre. Con un diagnóstico en una fase temprana, las probabilidades de sobrevivir son más altas. En cambio a aquellas personas que se les halló tarde tienen peor pronóstico. Cuando es encontrado tardíamente la supervivencia es de menos de un año.

La mastografía la mejor manera para la prevención del cáncer de mama, al encontrarlo en fases iniciales dónde el tratamiento es mucho más exitoso. Grupo PTM la empresa líder en detección temprana ha realizado más de 2 millones de diagnósticos oportunos en 10 años. Especialmente en las zonas más vulnerables y pobres en México, a través de su PACS de bajo costo y alta eficiencia.

Actualmente, están en desarrollo distintos tratamientos contra todo tipo de cáncer, los cuales, en su mayoría, se encuentran en fase de prueba. A sabiendas de esto, se ha hablado sobre la vacuna que en el futuro podrá complementar la base para un tratamiento y erradicación del cáncer de mama en etapas tempranas, misma que permite fortalecer al organismo, haciéndolo capaz de atacar las células cancerosas que se desarrollan en el tejido mamario.

¿Cómo puede una vacuna ayudar en la prevención del cáncer de mama?

La inmunoterapia en los pacientes con cáncer es un tratamiento alternativo tanto a la quimioterapia como a la radioterapia, a diferencia de estas, la inmunoterapia se basa en mejorar el sistema inmune del organismo afectado, mismo que nos ayuda en la prevención de varias enfermedades, por ejemplo, cuando nos resfriamos, aumentando su eficacia y atacando, en el caso del cáncer de mama, aquellas células anormales que se están desarrollando.

Hablemos sobre Lee Mercker, una mujer que en marzo del 2019 fue diagnosticada en una fase temprana de cáncer de mama, quien recibió tratamiento en la Clínica Mayo, Estados Unidos, una de las instituciones de medicina más reconocidas del mundo, en donde, como alternativa a la terapia convencional, se le informó que podría formar parte de un nuevo estudio relacionado con la inmunoterapia, donde se pondría a prueba una vacuna desarrollada para combatir el cáncer durante fases tempranas.

Lee Mercker, es la primera persona a nivel mundial en la que fue posible prevenir el desarrollo de cáncer de mama por medio de una vacuna y sin duda los avances pueden ser esperanzadores. Si se mantienen resultados convincentes en las próximas pruebas, podría convertirse en un tratamiento de elección ante las fases tempranas del cáncer, tal vez ya no solo de la mama, sino de algún otro tipo, ya que la inmunoterapia fortalece en general todo el sistema inmune del organismo.

El tratamiento aplicado en la señora Mercker, se basaba en someterla a esta vacuna experimental durante un período de 12 semanas, además de tomar las muestras sanguíneas correspondientes junto con la exploración física debida y los exámenes de rutina como la mamografía o ultrasonido.

El seguimiento del cáncer de mama en la señora Mercker por parte del Dr. Keith Nutson, encargado de la investigación sobre la vacuna y del caso, indicó que, tras 7 meses, el tumor mamario se encogió lo suficiente como para confirmar que el tratamiento con la vacuna estaba funcionando, y es un punto a favor para el estudio, ya que pese a ser la primera prueba realizada en humanos, obtuvo resultados prometedores, sin causar alguna reacción adversa o enfermedad subyacente que pusiese en riesgo la vida de la paciente. Como complemento a la vacuna, fue sometida a una mastectomía doble parcial, procedimiento el cual consta en extirpar tejido mamario de ambos senos, con el fin de la prevención de cualquier posible reaparición de células con cáncer de mama.

¿En cuánto tiempo estará disponible esta vacuna?

Esta es la pregunta que gran parte de las personas se hace tras conocer este caso. Afortunadamente, debido a la eficacia que se obtuvo en el primer estudio de la vacuna, se han empezado a realizar más estudios en ciertas pacientes seleccionadas, que se encuentran tanto en fases tempranas como avanzadas del cáncer de mama. Si todo marcha acorde a lo esperado, esta vacuna podría estar disponible dentro de una década e inclusive menos, para la mayoría de pacientes con cáncer de mama, revolucionando para siempre la prevención del cáncer de mama en México y el mundo.

Sin embargo, financiar estos estudios conlleva un monto económico elevado, tan solo para realizar más pruebas de esta vacuna en la Clínica Mayo, se tendría que invertir entre 12 a 20 millones de dólares, tomando en cuenta que la vacuna no se encuentra en etapas finales de su desarrollo y que dichas pruebas solamente se dirigen a una cantidad específica de pacientes. La Administración de alimentos y fármacos de los Estados Unidos (FDA) decidirá si es apta o no para su uso terapéutico, dependiendo de los resultados obtenidos,

¿Por cuáles fases debe pasar una vacuna para ser aceptada?

Para que una vacuna se considere eficiente cómo método de prevención del cáncer de mama, debe cumplir distintos procesos, en este caso fases en las que se pone a prueba su funcionalidad y las posibles reacciones adversas que se produzcan en el organismo.

La primera fase se denomina ciencia básica, se recopilan los datos necesarios para identificar qué enfermedad es de importancia y, por ende, la necesidad de elaborar una vacuna. Se debe estudiar su mecanismo de transmisión, prosiguiendo a realizar las pruebas en animales de laboratorio. Un ejemplo claro, es el desarrollo de distintas vacunas contra el virus COVID-19, clasificado como una infección de relevancia por su emergencia a nivel mundial.

Después, se avanza a la fase de ciencia post-básica. En donde a los animales de laboratorio (comúnmente, ratas) se les introduce una dosis de la enfermedad a analizar, con el fin de identificar las reacciones tanto físicas, como la caída del pelaje, y químicas, donde pueda presentarse alguna alteración cognitiva, además de estudiar cómo se defiende el organismo del animal. En este punto, se debe asignar el método más conveniente para la administración del medicamento ya sea por vía oral o inyectada, si es posible combinarlo con distintos tratamientos, como en el caso de la vacuna triple viral, que fortalece al sistema inmune ante la rubéola, sarampión y paperas y, por último, las especificaciones de su uso.

Se pasa así hacia la fase de ensayos pre-clínicos, en la que se valora el funcionamiento de dicha vacuna e inclusive si causa reacciones adversas perjudiciales en los animales. De ser validada, da comienzo a la última fase de ensayo clínico, que se dividen 4 etapas (I – IV), se basan en experimentar con una cantidad seleccionada de pacientes con la enfermedad, examinando la respuesta del organismo y las posibles alteraciones tras su administración.

Si no ocurren complicaciones que provoquen efectos subyacentes graves, este tratamiento podrá seguir avanzando hasta la etapa IV, conocida como “post-comercialización”, donde depende de la FDA validar su distribución y uso a nivel nacional o mundial, incluyendo las contraindicaciones para su correcto manejo.

Vacunas en desarrollo para prevenir el cáncer de mama.

Actualmente, la Facultad de Estudios Superiores de Zaragoza, Ciudad de México, se encuentra elaborando una vacuna que puede ayudar en la prevención del cáncer de mama, mediante las partículas quiméricas, su función es replicar la respuesta que generaría el organismo ante una infección vírica, pero, sin causar dicha infección, sino brindándole al sistema inmune los datos para ser reconocida, y de este modo, aplicarlo como reconocimiento de células tumorales en desarrollo. Método el cual ha tenido sus avances en la fase de ciencia post-básica.

Expectativas sobre la vacuna.

Si las pruebas de la vacuna contra el cáncer de mama finalizan sin complicaciones, posiblemente se le atribuyen pautas a seguir antes de su administración junto con los posibles efectos secundarios. Aunado a esto, podría ser la base para el desarrollo de distintas vacunas con fines terapéuticos asociados a la oncología.

En este mes de octubre, dedicado a la sensibilización sobre el cáncer de mama, Grupo PACS y Tele radiología, siempre consciente de la importancia de la salud en las mujeres mexicanas y latinoamericanas, además de proporcionar información relevante tanto para el público en general como para la comunidad médica, invita a todas sus lectoras a tomar las medidas de prevención de esta enfermedad, como realizar la auto exploración periódica, la mastografía anual y los estudios complementarios necesarios para prevenir y tratar oportunamente este padecimiento.

 

Por Jesús Zamarrón.

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