Métodos diagnósticos de importancia para cáncer de mama
Por Jesús Zamarrón.
 
 

La importancia del cáncer de mama radica en sus abrumadoras estadísticas en la mujer, con aproximadamente, 1,6 millones de casos anuales, estando muy por encima de la afectación a hombres que equivale al 1 % de los del género femenino. La detección y diagnóstico temprano del cáncer de mama permite el control y tratamiento oportuno, con posibilidades de ser erradicado en su totalidad, haremos énfasis en esos métodos diagnósticos que están a la mano de los pacientes. 

Empecemos definiendo al cáncer. Es el crecimiento anormal de las células llegando hasta el punto de formar un tumor, en este caso, en la mama. Podemos dividir este cáncer en 2 tipos, el cáncer de mama no invasivo (carcinoma ductal infiltrante – conductos excretores principales, pezón y su areola) y el invasivo (carcinoma lobulillar infiltrante – lóbulos de los conductos excretores), el primero hace referencia al desarrollo pre maligno de células cancerosas en los conductillos mamarios sin llegar a ser cáncer y que puede progresar a su variación invasiva, al que se le atribuye la diseminación del cáncer fuera de los conductos mamarios hacia los lóbulos mamarios.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Son diversos los factores que propician el desarrollo del carcinoma y las formas en las que se presentan varían y pueden ser no modificables y  modificables.

  • No modificables: El predominante se atribuye al género femenino, que es exponencialmente mayor al género masculino, así como la edad, ya que la incidencia a partir de los 65 años es de aproximadamente 45-65 casos por cada 100,000. Además, por antecedentes de carcinoma mamario en familiares cercanos de la paciente o por derivaciones genéticas asociadas a la micro deleción del cromosoma 17q21, denominado BRCA1 y BRCA2, por sus siglas en inglés BReast CAncer early onset 1 & 2 (Inicio temprano del cáncer de mama). Ser nulípara, es decir, no haber tenido hijos o tener embarazos después de los 30 años, son también factores de riesgo para desarrollar la enfermedad.
  • Modificables: La obesidad asociada a cáncer de mama se establece con un índice de masa corporal (IMC)  arriba de 30, este valor tiene más importancia  en mujeres postmenopáusicas. Con una dieta balanceada y reducción de carbohidratos, se pueden reducir (no del todo) los niveles anormales de estrógenos.  La menarquia precoz, antes de los 11 años y la menopausia tardía, después de los 55 años, provocan una larga exposición de estrógenos en el transcurso de la vida. El alcoholismo y tabaquismo se asocian al desarrollo de múltiples enfermedades e incrementan también el riesgo  de cáncer de mama.

¿Cuáles son los factores protectores?

La lactancia materna es considerada el factor protector más importante, al igual que el embarazo antes de los 30 años e incluso antes de los 24 años tiene mayor beneficio para la prevención del cáncer mamario. Medicamentos como el raloxifeno, usado para tratamiento contra osteoporosis durante la menopausia y el tamoxifeno, utilizado en etapas avanzadas del cáncer de mama y en terapias hormonales, ambos bloquean la actividad del estrógeno, disminuyendo el riesgo de cáncer de mama y controlando la afección en pacientes que ya la presentan.

Importancia de la detección precoz.

A partir de los 25 años, la auto exploración o exploración en centro médico debe ser rutinaria, conocer la morfología de tu cuerpo y en este caso del seno, ayudará a detectar cambios visibles o bultos palpables de importancia médica, ya que este es el diagnóstico más sencillo y de mayor importancia.
 

Diagnóstico por Imagen del cáncer de mama

La detección certera del carcinoma mamario se basa en las imágenes radiológicas, ultrasonográficas  y, en algunos casos, incluso la resonancia magnética, los cuales se recomiendan realizar anualmente a partir de los 40 años y 5 años después del comienzo de la menopausia, tras esto, se recomienda que sea un examen imagenológico cada 2 años. En cáncer no avanzado, la detección de tumores por medio de la palpación no es la más certera, no obstante, se debe realizar, pero para fines confirmatorios se instrumentan estos diagnósticos imagenológicos. 

El estudio por imagen rutinario es la mamografía, que a pesar de ser el de elección, no es el más sensible o específico. Por la misma razón, la implementación de una prueba lleva consigo, en varias ocasiones, complementarla  con otra, esto con el fin de confirmar el desarrollo o no de una neoplasia mamaria. A continuación, mencionaremos las modalidades imagenológicas utilizadas para detección de cáncer de mama.

Mamografía.

Utilizada como método de detección temprana ante síntomas mamarios y en valoración rutinaria, aún en pacientes asintomáticas, usa radiación ionizante en dosis bajas. Las proyecciones utilizadas abarcan todo el radio mamario, estas son cráneo-caudales en las que se hallan distorsiones o nódulos inflamados recomendando aplicar compresión para magnificar las distorsiones encontradas, y la proyección oblicua medio-lateral, a la cual se atribuye la identificación real de un tumor y visualización de calcificaciones lobulillares.  La exploración física complementaria y el ultrasonido brindan apoyo en el diagnóstico de mujeres que cuentan con gran cantidad de tejido fibro-glandular en sus mamas (senos densos),  lo cual es normal en mujeres menores de 40  años y embarazadas, pero menos frecuente en mayores de 50 años. 

Se detectan entre 5 a 7 casos por cada 1,000 expuestos por mamografía. Su sensibilidad, es decir, la eficiencia del examen para percibir hallazgos de una enfermedad, varía de 60 % a 95 % y la especificidad, determinada por la veracidad del examen ante el descubrimiento de esa enfermedad,  va del 80 % a 90 %. Ambos valores aumentan con la edad.

Tomosíntesis – Mamografía 3D. Es una mamografía avanzada con función similar a una tomografía, elabora cortes milimétricos para visualización del cáncer sea o no invasivo. Se trata de un método que propicia mejores resultados que la mamografía convencional basándose en la toma de imagen desde los ángulos que sean necesarios y que en conjunto elaboran la imagen tridimensional, beneficioso tanto como método de detección temprana y mejor exposición de los senos, inclusive si son densos. Los casos presentados por medio de este diagnóstico están entre los 7 a 10 por cada mil.

Mamografía digital con realce de contraste.  Utiliza la mamografía convencional en conjunto con el apoyo de rayos X y contraste yodado administrado por vía intravenosa, este realza la zona mamaria detallando su morfología, lo cual propicia la detección de tumores no palpables y que no pueden ser visualizados apropiadamente en el estudio mamográfico inicial. Desafortunadamente, no existen suficientes pruebas que avalen su correcto desempeño.

Ultrasonido. (US)

El chequeo médico por medio del US es útil ante una paciente en donde, por medio de la mamografía,  se observan mamas densas, rasgo que dificulta visualizar la zona mamaria por completo y, por ende, el diagnóstico de un posible cáncer. Sin embargo, el ultrasonido permite observar adecuadamente esta zona en presencia de una elevada cantidad de tejido, diferenciando  anormalidades y confirmando la presencia de tumores, así como su desarrollo, ya sea temprano o avanzado, además de permitir encontrar nódulos linfáticos anormales en la zona axilar, factor que  acompaña frecuentemente al cáncer de mama. Este examen confirma de entre 8 a 12 casos por cada 1,000 ultrasonidos realizados, cuando inicialmente  no se encuentran  alteraciones en la mamografía.

Ultrasonido Doppler. Los principios de búsqueda en este método se relacionan con la aparición de nuevos vasos sanguíneos en la mama estudiada (neo angiogénesis) que es una pauta de importancia en cualquier cáncer, ya que generan su propia irrigación sanguínea y por medio de este método se puede hallar el tumor maligno. Para mejorar los resultados del examen, se pueden administrar contrastes de micro burbujas, permitiendo mayor realce de vasos diminutos. El examen presenta una sensibilidad de 95 %, esto porque toda la vascularidad de la zona mamaria es contrastada, no obstante, debido a la dificultad de encontrar los vasos sanguíneos formados por el propio tumor, presenta una especificidad del 79 %.

Resonancia magnética (RM)

Este tipo de estudio utiliza pulsos electromagnéticos para formar imágenes con gran detalle del tejido mamario, sin necesidad de emplear radiación ionizante. Su uso es recomendado en pacientes con mamas densas, mujeres con antecedentes de cáncer mamario en familiares cercanos o con factores genéticos hereditarios, como la mutación de los genes BRCA1 o BRCA2, así como en pacientes con implantes mamarios o mujeres que han recibido radioterapia en la zona del pecho antes de los 30 años de edad. Este método se puede acompañar con una biopsia, retirando parte del tejido mamario para su respectivo estudio y diagnóstico, con el fin de hallar desarrollo de células tumorales.

Detección molecular mamaria por imágenes.

Se asocia como prueba complementaria a las anteriores mencionadas. La duración de esta prueba es de alrededor de 40 min y se realiza de manera similar a la mamografía, a pesar de ser reconocido como una prueba aceptable, el material utilizado como contraste (Tecnecio – 99 mTc) es muy radioactivo, contando con un valor aproximado de 2,5 mSv en su dosis más baja, equivalente a la radiación que se expone el cuerpo humano durante 8 a 12 meses. Su implementación reciente ha dado buenos resultados concordes a los diagnósticos, donde se confirman entre 13 a 15 casos por cada mil estudios.

Tomografía por emisión de positrones (PET).

El uso de la PET con implementación de radio trazadores se relaciona a estadios avanzados del cáncer de mama, una vez que ocurre la metástasis en distintos órganos del cuerpo. Permite la elaboración de imágenes 3D a partir de la toma de diferentes ángulos. Esta prueba tiene 1 hora de duración, con el fin de detallar imágenes que puedan confirmar la presencia de la posible propagación del cáncer a otras zonas. No se recomienda que este método sea de primera elección, debido a la gran probabilidad de que sea nula la detección de fases tempranas del cáncer (tumores pequeños). 
 
 
 
 En Grupo PACS y Tele radiología de México estamos comprometidos con la detección oportuna de este importante problema de salud, tanto en México como en el resto de América Latina. Nuestro sistema de almacenamiento de imágenes y reporte radiológico basado en la nube facilitan la interpretación y seguimiento de los estudios de detección practicados a las pacientes, incluso cuando estos son realizados en zonas remotas y de difícil acceso, así como su integración a un expediente electrónico, lo que mejora la calidad de la atención médica para las mujeres; así mismo, contamos con médicos con alta especialidad en imagen de la mama, certificados por el Consejo Mexicano de Radiología e Imagen.

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