En el presente año, el COVID-19 ha afectado a más de 50 millones de personas y fue el causante de la muerte de más de 1.4 millones de personas a nivel mundial. En México, la enfermedad ha afectado a más de 1 millón de personas y ha ocasionado la muerte de aproximadamente 106000 enfermos, aunque se sospecha que estas cifras podrían ser mucho mayores. Para contener los estragos de esta epidemia es necesario no solo aplicar las medidas de prevención que todos conocemos, sino también la aplicación de una vacuna segura y efectiva contra el COVID-19, así como el desarrollo de medicamentos que puedan tratar eficazmente a quienes ya se encuentran infectados.

¿Cómo ataca el SARS-CoV-2 al organismo?

El coronavirus SARS-CoV-2, causante del COVID-19 ingresa al organismo a través de las vías respiratorias, se adhiere a las células que recubren las mismas usando sus espículas, que le dan la característica apariencia de corona y que están formadas por una sustancia conocida como proteína “S”, dichas espículas se pegan a diferentes células del cuerpo que en su superficie presentan receptores para la enzima convertidora de la angiotensina tipo 2 (ECA-2), esta enzima tiene como función principal regular la presión arterial del organismo.

Una vez que las espículas virales se unen a los receptores, el microorganismo transfiere su material genético a la célula humana mediante el ácido ribonucleico (ARN) una pequeña hebra que contiene el código de información genética. Ya en el interior de la célula, el RNA utiliza ciertos componentes de la misma para replicarse y formar una capa protectora para cientos de virus nuevos que, por último, salen de la célula para seguir infectando a otras mientras que la célula inicialmente infectada muere.

Fases para la aceptación de una vacuna

Las vacunas, al igual que otros medicamentos, deben pasar por diversas fases en su proceso de producción antes de que se autorice su utilización generalizada en los seres humanos. La emergencia provocada por la COVID-19 ha ocasionado que se modifiquen algunos mecanismos de aprobación de medicamentos a fin de acelerar el proceso para tener una vacuna disponible a la brevedad.

La primera fase es la etapa pre clínica, en la que la vacuna se administra a monos u otros animales para verificar si se produce una respuesta inmune. Posteriormente inicia la fase 1, que consiste en aplicar la vacuna a un grupo pequeño de seres humanos para probar su seguridad y corroborar la dosis necesaria para provocar la respuesta inmune.

Durante la fase 2 la vacuna se prueba en cientos de personas de diferentes grupos de riesgo. En la fase 3, misma en la que se encuentran actualmente las vacunas más avanzadas contra la COVID-19, a miles de personas se les aplica la vacuna, mientras que a una cantidad de personas similar se les administra un placebo, es decir, una sustancia que no tiene ningún efecto sobre el organismo, en esta fase es precisamente cuando se puede comprobar si la vacuna es realmente efectiva para prevenir la infección. Después de esto la vacuna pasa a un proceso de aprobación por parte de los organismos reguladores de cada país.

Función de las vacunas en producción contra el COVID-19

Tanto las bases moleculares, genéticas y además el mecanismo de infección del coronavirus deben ser tomadas en cuenta por las farmacéuticas para implementar los diferentes tipos de vacunas y sus mecanismos de acción.

Se destacan cuatro tipos de vacunas asociadas al COVID-19 y cada una se basa en diferentes mecanismos que una vez ingresan al organismo tienen como objetivo producir una respuesta inmune, generando defensas y atacando al virus.

  • Vacunas con virus inactivo: Estas vacunas se basan en proteínas del virus que se inactivan mediante diferentes procesos para evitar que al ser administradas al organismo provoquen infección y en su lugar generen una respuesta inmune, no confieren una protección total y es común que se requieran varias dosis para producir inmunidad. Las empresas Sinovac, Bharat Biotech y Sinopharm son los principales referentes en este tipo de mecanismo.
  • Vacunas a base de proteínas: El sistema inmune es capaz de reconocer y destruir las proteínas virales sin necesidad de exponerse directamente al virus y a su replicación. A este proceso de inmunidad se relacionan Novavax y otras empresas que no son grandes exponentes, como Kentucky Bioprocessing y Sanofi.
  • Vacunas genéticas (contra ARN): La mayoría de este tipo se encuentran tanto en su tercera fase de estudios y en procesos de aceptación, los máximos exponentes son Pfizer con BioNTech, seguidos de Moderna, CureVac, Arcturus y Walvax Biotech. Su mecanismo consiste en la detección del ARN viral por parte del sistema inmune pudiendo identificarla antes de la generación de proteínas virales, por lo que es el método óptimo para erradicar una infección del organismo y además, comprobado por ser seguro y eficaz.
  • Vacunas vectoriales: Estas utilizan otros virus incapaces de replicarse para liberar en el organismo genes del SARS-CoV-2 en la forma de ácido desoxirribonucleico (ADN) hacia el interior de las células humanas y que sirve para producir proteínas capaces de atacar al virus. Este método es ocupado por AstraZeneca, Johnson & Johnson, CanSino Biologics y Gamaleya Research Institute.
  • Pfizer – BioNTech, Moderna y AstraZeneca: los máximos exponentes ante COVID-19

    A principios del 2020, cuando surgía la rápida propagación de la enfermedad, diversas empresas farmacéuticas decidieron comenzar a elaborar un método de prevención capaz de combatir al COVID-19, este es el caso de la alianza de Pfizer, empresa enfocada a la elaboración de fármacos, y BioNTech, empresa especializada en desarrollar inmunoterapias.

    Actualmente, la alianza está rindiendo sus frutos por encima de otras empresas, el pasado 23 de noviembre se dio a conocer que la eficacia tras aplicar su vacuna BNT162B2 en los participantes estudiados es de más del 95 %, representando datos estadísticos impresionantes, ya que habla de un cura prometedora desarrollada en un lapso corto de tiempo, se requieren dos dosis en un lapso de 3 semanas y produce la inmunidad en torno a un mes.

    Moderna es otra farmacéutica que se suma a la competencia por el podio, se ha informado este 30 de noviembre que su vacuna mRNA-1273 ha sido eficaz en el 94.1 % ante los más de 30 mil candidatos que decidieron someterse al método preventivo de esta compañía.

    Otro exponente importante es AstraZeneca, si bien su vacuna ha dado niveles de eficacia inconsistentes. Su administración requiere dos dosis con un mes de diferencia entre cada una, sin embargo ha generado estadísticas desconcertantes, ya que alrededor de 3 mil sujetos recibieron una dosis mal aplicada la cual fue eficaz en un 90 %, mientras que en 9 mil pacientes las dosis correctas brindaron un 62 % de eficacia, datos que afectan tanto el posible uso de la vacuna como la imagen de la compañía.

    Los estudios de fase 3 han concluido para los principales dos exponentes, ¿Esto qué quiere decir? fue aplicada con éxito en personas específicas que no han sido infectadas por coronavirus, además de aquellas que ya han mantenido contacto con gente contagiada, obteniendo excelentes resultados y confirmando que no ha generado ningún efecto secundario severo a corto plazo.

    Por propias palabras de los representantes de las empresas mencionadas, se han alcanzado los estándares exigidos por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para ser validadas como tratamientos de emergencia en el mundo.

    Efectividad esperada tras su distribución

    Independientemente de qué vacuna se esté hablando, la efectividad es un punto importante cuando se debe manejar alguna enfermedad, sobre todo si representa la de mayor importancia en la actualidad.

    Acorde a lo mencionado, emplear estas vacunas depende en gran parte de la seguridad y su eficacia, por lo que es importante recabar los resultados obtenidos tras implementar las dosis necesarias en las personas, englobando las edades, además de sujetos sanos y personas con enfermedades específicas (p. ej. contagiados por el virus de la hepatitis B y C).

    La inmunidad es otro punto relevante, actualmente se desconoce por cuántas semanas, meses o años se mantendrá tal protección, si serán necesarias dos dosis únicas en toda la vida o si requerirá la aplicación periódica de refuerzos.

    Hay que recalcar que no han sido administradas en un gran número de personas en comparación con la población mundial, la respuesta del organismo podría variar con respecto a diversos factores de riesgo con los que ya cuenten distintos pacientes.

    Se puede tener una idea general de los factores que estén implicados así como sus efectos secundarios a largo plazo, donde se dependa de la edad, raza, distintas comorbilidades que ya presente el paciente (p. ej. diabetes mellitus e hipertensión), embarazo, tabaquismo y alcoholismo.

    Asimismo, la eficiencia de las vacunas en producción podría verse aumentada si además se llegase a implementar alguno de los medicamentos utilizados para controlar las infecciones por COVID-19, los cuales han tenido un gran desempeño en el área médica.

    COVID-19, ¿Cuándo y para quién podrán estarán disponibles las vacunas?

    Se tiene contemplado que en el último mes del año se dé luz verde por parte de la FDA para que Pfizer, Moderna y AstraZeneca exporten sus vacunas a los principales países donde fueron solicitadas, en este caso, Canadá, Japón, Reino Unido y Estados Unidos.

    Estas tendrán un uso limitado durante su primer mes e irán dirigidas principalmente a los trabajadores del sector salud y para los adultos mayores con afecciones asociadas a su edad.

    Es de gran interés resaltar que al principio no serán para el público en general, pero esto no debe ser motivo de alarma, de acuerdo a las necesidades específicas de cada país se dará prioridad a diferentes sectores de la población, mientras tanto, deben mantenerse los métodos de protección conocidos hasta el momento, como el lavado de manos, uso de cubrebocas y desinfección de objetos que nos rodean.

    El precio que Pfizer estima por vacuna es de 20 dólares (400.64 pesos mexicanos, sujeto a cambios) y se sabe que se requieren 2 aplicaciones, por otra parte, Moderna planea cobrar un aproximado de 35 dólares por dosis. Sorprendentemente, AstraZeneca planea venderlas en 3 dólares a países en desarrollo una vez que terminen sus ensayos.

    Otras compañías con distintas vacunas contra el COVID-19 en desarrollo

    Según la base de datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 27 de noviembre del 2020, se encuentran registrados 48 tipos distintos de vacunas que son candidatas para una futura prevención contra la COVID-19 y 164 que siguen en evaluaciones pre clínicas.

    Para Grupo PACS y Teleradiología es de gran importancia mantener informada a toda la población sobre los avances relacionados con el desarrollo de las vacunas de COVID-19 y otros tratamientos para esta enfermedad por lo que mantendremos el seguimiento de estos eventos a nivel mundial y en nuestro país como una manera de colaborar en la lucha contra la pandemia ocasionada por el coronavirus.

    Escrito por Jesús Zamarrón.

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